
El Hombre Invisible, Salvador Dalí
Corría el año 2008 –tal vez mediados de noviembre- cuando el lúcido cerebro de alguno de mis parientes se iluminó. Se aproximaba el temido diciembre y, por unas cosas u otras, el ritual del Amigo Invisible había quedado olvidado en un rincón. Esta perspicaz mente de la que hablamos decidió que antes muerto que sin regalo de navidad. Así que, ni corto ni perezoso, propuso lo que denominaremos el Amigo Cegato.
¿En qué consiste esta variante? Muy sencillo: todo el mundo compra un regalo unisex –cuyo precio quedó estipulado en 20 euros- y el día del acto, éstos se reparten por sorteo. Todo el mundo presente quedó impresionado con tal derroche de inteligencia y… así se acordó.
A medida que se iba acercando la fecha mi mente iba esputando preguntas y más preguntas. “¿Qué coño es un regalo unisex?”, “¿cómo cojones voy a encontrar algo que valga para una persona de 20 años y, a la vez, a otra de 80?”, “¿en serio que no era mejor utilizar una borrachera con cava como sustitutivo a los regalos?”. Tras muchos quebraderos de cabeza y aún más paseos por la Gran Vía, el problema quedó resuelto.
Sin embargo no es esto lo más sorprendente. Ni siquiera lo es que el libro que escogí con toda mi paciencia y mi sentido común fuera a parar a dos de las manos que menos páginas pasan de todos los participantes. Lo más sorprendente de todo es uno de los regalos que tocó -¡Bingo!- en el seno de mi familia, esa que tantísimo se había escurrido la mollera para escoger sus presentes.
Pongámonos en situación. Más de 20 personas en círculo. Todas expectantes por saber si habían sido ellas las que habían escogido el peor regalo para satisfacer a cualquiera de los presentes. Un bombo de bingo en miniatura y… mucho cachondeo.
De repente le llegó el turno a mi hermano. “¡Eeeeeeeeeeel tres!”. Recogió su paquete y, discretamente, lo abrió desde su posición inicial. Cuál no sería su sorpresa cuando se encontró esto:
Y, al despertar la mañana siguiente, ella seguía ahí. Pensó que había soñado su presencia, pero no. Nada más abrir los ojos vio cómo lo miraba fijamente desde detrás de sus gafas de sol de plástico, con ese collar de perlas -igualmente de plástico- colgando absurdamente de su cuello. También de él pendía una etiqueta que, tal vez debido al shock, no había percibido hasta entonces. La abrió sin esperar encontrarse algo demasiado espectacular cuando, -voilà- descubrió que ese pequeño engendro era una obra de arte. Y encima caritativo.
Y ahora resulta que vienen a Madrid. Señoras, señores. No quiero ser alarmista, pero, si hasta Ágata Ruiz de la Prada va a acudir al evento de presentación, pueden imaginarse las consecuencias.
Sálvese quien pueda.
9 comentarios por mucho
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Hostias, que cosa más rara, unisex y hortera…
En mi casa no hacemos ni amigo invisible ni cegato, y menos mal, porque soy un negao para hacer regalos de aquí te espero. Además nos evitamos situaciones como la vuestra.
Si sale un uno vamos a la presentación de las vacas, ¿hace?
comentario por Guybrush 15/01/2009 @ 2:36 pmJajajaja!
comentario por Miss Enthropy 15/01/2009 @ 8:30 pmHace, hace, pero no sé si fiarme de ti, que sé que DESEAS ir a esa presentación y fijo que me dices que salió un 1 aunque salga un 6… xD
Tía pues qué quieres que te diga… a mi me encanta Alphadite. Mira que estilosa, que glam, que saber estar tiene… buscaré su versión grande por las calles madrileñas juas juas juas
¡Qué afortunado es tu hermano! xD
comentario por Elena 16/01/2009 @ 9:35 amPues me da que para ver a Alphadite vas a tener que irte hasta el aeropuerto de Manchester, según tengo entendido… Ya sabes qué viaje proponerle a los papis, no? xD
comentario por Miss Enthropy 16/01/2009 @ 10:50 am¿Eres quien creo que eres? jaja. Haberme avisado!
comentario por socioapatia 21/01/2009 @ 7:49 pmYa os decía yo que esta cosa tan horrenda no podía ser cuanquier cosa, que tenía que significar algo, que la persona que se gastó sus 20 € en este regalo pensó que tal vez era una buena idea (aunque creo que no tiene claro el concepto de unisex, claro que nunca se sabe…) y que con su regalo estaba colaborando con una buena causa. La sorpresa que me he llavado al visitar el enlace es que hay hasta 2000 vacas pintadas, cualquiera mucho mejor que la elegida para tan esa estupenda manera de hacer regalos que es el amigo invisible. cloro que a lo mejor hay otro mensaje oculto detrás de este regalo, y es “¡¡Estoy hasta la p…. de la mierda del amigo invisible, joderos!!”. Yo hubiera sido capaz de hacerlo is mi familia me hubiera sometido a este tormento durante tantas navidades, pero claro , eso lo hubiera hecho yo y no tienen porque ser los pensamientos de alguno de los miembros de tu familia, jejejeje.
Besotes wapetona, ¡yo quiero ir a ver las 2000 vacas!
comentario por Niukua 22/01/2009 @ 8:26 pmSociópata: Quién si no?
Realmente no avisé a casi nadie. Es que me gusta que me encuentren.
Niukua: Me apunto a la excursión de ver vacas!!! xD
comentario por Miss Enthropy 22/01/2009 @ 9:12 pmNo deberías cerrar esto
comentario por eternonaufragio 10/03/2009 @ 3:20 pmEstoy en pause…
comentario por Miss Enthropy 20/03/2009 @ 8:09 pm